Reforma sistema RETA e implicaciones económicas
La sostenibilidad del sistema de Seguridad Social ha sido una preocupación creciente en el marco de los Estados del Bienestar europeos. En España, el colectivo de trabajadores autónomos, integrado por más de 3,3 millones de personas, ha sido objeto de una profunda transformación a partir del 1 de enero de 2023 con la entrada en vigor del nuevo sistema de cotización basado en ingresos reales.
La reforma, contenida en el Real Decreto-ley 13/2022, responde a la necesidad de adaptar el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) a principios de equidad contributiva, sostenibilidad financiera y coherencia con la tributación efectiva.
Se persigue, en el presente trabajo, realizar un análisis crítico, técnico y normativo del nuevo sistema, abordando sus fundamentos jurídicos, los elementos estructurales del modelo, los primeros resultados tras su implementación, y los principales retos y oportunidades que se derivan para el futuro de la protección social de los autónomos.
El sistema anterior, se basaba en la libre elección de la base de cotización. En efecto, hasta 2022, los trabajadores por cuenta propia podían elegir libremente su base de cotización dentro de unos mínimos y máximos legales.
El 85% optaba por la base mínima, independientemente de sus ingresos reales, lo que provocaba una infracotización estructural con impacto directo en las prestaciones por jubilación, incapacidad temporal o cese de actividad.
Este modelo generaba una evidente desigualdad respecto al régimen general, donde la base de cotización está directamente vinculada al salario.
Diversos informes del Pacto de Toledo y de la AIReF señalaban la urgencia de una reforma. La Recomendación 5 del Pacto de Toledo de 2020 propuso expresamente un sistema de cotización ajustado a los ingresos reales como mecanismo de sostenibilidad y mejora de la protección social.
Además, la Comisión Europea exigió avances en esta materia en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), lo que aceleró la implementación de la reforma.
El sistema propuesto se basaba en:
- Tramos de rendimientos netos. El nuevo sistema establece 15 tramos de rendimientos netos mensuales, desde menos de 670 euros hasta más de 6.000 euros. Cada tramo lleva asociada una base mínima y máxima de cotización y una cuota mensual correspondiente. Esto permite una adaptación progresiva de las cuotas a la capacidad económica del trabajador.
- Determinación de rendimientos netos. Los rendimientos netos se calculan como la diferencia entre ingresos computables y gastos deducibles fiscalmente, aplicando una deducción adicional del 7% para gastos difícilmente justificables (3% para autónomos societarios). La Seguridad Social utiliza la información fiscal remitida por la AEAT para verificar los datos.
- Declaración previa y regularización anual. El autónomo debe declarar una estimación de sus ingresos al inicio del año y puede cambiar de tramo hasta seis veces en el ejercicio. Una vez finalizado el año fiscal, se realiza una regularización en base a los datos reales de la declaración del IRPF, lo que puede generar devoluciones o reclamaciones de cuotas.
- Transitoriedad 2023-2025. Durante el trienio 2023-2025, se establece un periodo transitorio con cuotas moderadas para facilitar la adaptación. A partir de 2026, el sistema alcanzará su consolidación definitiva.
Una vez transcurrido el primer año del periodo transitorio, ejercicio 2023, y conforme al Ministerio de Inclusión, el 58% de los autónomos se situó en los tramos de menor cotización (menos de 1.300 €/mes). Solo un 12% cotizó por tramos superiores a los 2.300 €. La recaudación aumentó un 5% respecto al sistema anterior, y se registraron más de 850.000 cambios de tramo durante el ejercicio. Los principales efectos económicos y sociales de estos cambios son los siguientes:
- Mejora de la equidad contributiva.
- Aumento de cuotas para quienes cotizaban por la base mínima pese a tener ingresos altos.
- Descenso de cuota para autónomos con ingresos bajos, lo que ha supuesto cierto alivio para actividades de bajo margen.
Por el contrario, los principales problemas prácticos detectados están relacionados con:
- Dificultades en la estimación de ingresos.
- Coste adicional de gestión para despachos y asesores fiscales.
- Inseguridad por la posibilidad de regularización negativa.
El Ministerio considera la reforma un éxito técnico e institucional, destacando la mejora del equilibrio financiero del RETA y el refuerzo de las pensiones futuras de los autónomos. Por su parte, las asociaciones de autónomos tienen opiniones diversas:
- ATA ha expresado preocupación por el aumento de carga administrativa y reclama simplificación del modelo.
- UPTA celebra que por fin se cotiza según lo que se gana, aunque pide mayor protección social.
- UATAE insiste en la necesidad de adaptar el modelo a actividades intermitentes y precarias.
A nivel macro económico y social, la recaudación efectiva aumentó en más de 700 millones de euros en 2023. El sistema permite identificar mejor los ingresos reales y combatir la infracotización.
La conexión entre Seguridad Social y datos tributarios fortalece el cumplimiento fiscal y limita el fraude. No obstante, aumenta la presión para autónomos con dificultades de gestión contable.
Modelos similares existen en Francia (régimen micro-social), Alemania y Portugal, donde se establecen bases ajustadas a ingresos o tarifas simplificadas. España se alinea con la tendencia europea hacia modelos contributivos más justos.
Los retos pendientes y las propuestas de mejora del nuevo sistema, también han sido objeto de valoración en este trabajo.
- Simplificación de trámites
- Automatizar los cambios de tramo.
- Incorporar simuladores oficiales vinculados a la Agencia Tributaria.
- Revisión de gastos deducibles. El porcentaje fijo del 7% es insuficiente para sectores intensivos en gastos. Se recomienda un sistema sectorializado o basado en módulos objetivos de deducción.
- Educación económica y digital. Es necesario impulsar programas formativos para autónomos sobre fiscalidad, cotizaciones y uso de herramientas digitales. También se propone ampliar la asistencia personalizada desde la Seguridad Social.
- Flexibilización del modelo. Se debe adaptar el sistema para colectivos con ingresos irregulares o de temporada, como artistas, agricultores o feriantes. La cotización mensual no siempre refleja su capacidad contributiva real.
La reforma de las cotizaciones de los autónomos ha supuesto un hito en la modernización del RETA, alineándolo con principios de equidad y sostenibilidad. El primer año de aplicación demuestra avances claros, aunque también revela la necesidad de ajustes normativos, mejora en la gestión y un acompañamiento institucional adecuado. El sistema es mejorable, pero representa un paso firme hacia un modelo más justo y eficiente.
La sostenibilidad del sistema de Seguridad Social ha sido una preocupación creciente en el marco de los Estados del Bienestar europeos. En España, el colectivo de trabajadores autónomos, integrado por más de 3,3 millones de personas, ha sido objeto de una profunda transformación a partir del 1 de enero de 2023 con la entrada en vigor del nuevo sistema de cotización basado en ingresos reales.